Thursday, February 5, 2026

Política al servicio del interés personal: cómo la corrupción destruye la institucionalidad en el Perú

 

El Perú enfrenta una vez más un problema estructural que mina sus fundamentos económicos y sociales: la utilización de la política para fines personales de quienes ostentan el poder. Las recientes acusaciones contra el presidente José Jerí, relacionadas con visitas de mujeres que rápidamente obtuvieron contratos o dinero del Estado, no son un caso aislado, sino la manifestación de un patrón recurrente en la historia política del país.

Este tipo de acciones afecta directamente la capacidad del Estado para cumplir con su función principal: promover el desarrollo, reducir la pobreza y garantizar instituciones sólidas y confiables. La política, que debería estar al servicio del país, se convierte en un instrumento de beneficio individual, debilitando la confianza pública y retrasando los avances económicos.


La falta de visión de largo plazo, la ausencia de preparación y compromiso con la institucionalidad y la priorización de intereses personales sobre los objetivos nacionales representan un lastre constante para el Perú. La corrupción y la clientelización generan efectos negativos que se reflejan en el estancamiento de políticas públicas, la pérdida de oportunidades de desarrollo y la perpetuación de desigualdades.

Es urgente un cambio profundo: un consenso político que priorice la honestidad, la capacidad y la responsabilidad, llevando a cargos de decisión a personas que realmente busquen el bienestar del país y no la acumulación de poder o riqueza personal. Solo a través de un compromiso serio con la institucionalidad y con objetivos nacionales se podrá romper este ciclo que destruye la política y frena el progreso del Perú.

Wednesday, February 4, 2026

Perú, líder agroexportador: un país que se cura de la enfermedad holandesa

 Por décadas, el Perú sufrió la maldición de los recursos naturales: dependiente de la exportación de materias primas, vulnerable a los vaivenes del mercado internacional y limitado en su capacidad de inversión y desarrollo. Sin embargo, los últimos años muestran un cambio radical: el país está dejando atrás ese pasado y se consolida como un líder mundial en agroexportación.

El año 2025 marcó un hito histórico. Perú no solo alcanzó cifras récord en la exportación de productos agrícolas, sino que lo hizo con una estrategia diversificada y sostenible, incorporando valor agregado y promoviendo la modernización de sus sectores productivos. Este liderazgo demuestra que, poco a poco, el país está curándose de la “enfermedad holandesa”, aquella dependencia excesiva de materias primas que históricamente limitó su desarrollo económico.

Este avance no es casualidad. Es el resultado de años de inversión estratégica, desde infraestructura de riego y proyectos de irrigación hasta asociaciones público-privadas que fortalecen la capacidad del Estado de planificar y ejecutar a largo plazo. Gracias a ello, se está generando un efecto multiplicador: el desarrollo agrícola promueve la industrialización, la manufactura con valor agregado y la innovación tecnológica.


Pero más allá de la inversión, el verdadero motor es la institucionalidad. La continuidad en políticas de largo plazo, la solidez de los proyectos y la estabilidad de las instituciones permiten que estos avances sean permanentes y no se pierdan con cambios de gobierno. La experiencia demuestra que solo con visión, disciplina y persistencia se pueden transformar los recursos naturales en motor de desarrollo sostenido.

El liderazgo agroexportador no solo es un logro económico: es un símbolo de la capacidad del Perú para superar siglos de dependencia y fragilidad estructural. La agroexportación es la prueba de que el país puede competir globalmente, diversificar su economía y trazar un camino hacia el desarrollo pleno.

El desafío ahora es claro: acelerar los proyectos, expandir el valor agregado, fortalecer la institucionalidad y mantener la visión de largo plazo. Si Perú sigue por este rumbo, dejará de ser un país que solo depende de sus recursos naturales para convertirse en un verdadero líder mundial de producción, innovación y comercio agrícola.

El año 2025 no es solo un récord en cifras: es el primer paso concreto de un país que se cura de su pasado y construye un futuro sólido. Perú ya está demostrando que puede dejar atrás la maldición de los recursos naturales, y lo hace con liderazgo, estrategia y visión nacional.

Perú se acerca al segundo lugar en exportaciones sudamericanas: un boom que busca diversificación

 Perú ha registrado un crecimiento histórico en sus exportaciones, alcanzando US$ 90 mil millones en 2025, consolidándose como el tercer exportador de Sudamérica, solo detrás de Brasil y Chile. Las exportaciones peruanas crecieron cerca del 20%, mientras que Chile aumentó alrededor de 6% en el mismo periodo. Con este ritmo, en aproximadamente un año y medio Perú podría superar a Chile, posicionándose como el segundo exportador de la región, reflejo del enorme potencial productivo que siempre ha tenido el país.

El crecimiento de las exportaciones no debe ser un objetivo en sí mismo, sino un motor para fortalecer la competitividad y diversificación económica. El verdadero desafío es transformar este boom exportador en desarrollo sostenible, aumentando el valor agregado de los productos y diversificando más allá de los minerales tradicionales.



Los recursos generados por este auge exportador deben ser dirigidos estratégicamente por las autoridades hacia sectores con mayor potencial de desarrollo y valor agregado, siguiendo el ejemplo de economías asiáticas que aprovecharon sus recursos internos para impulsar el crecimiento. Esto incluye agroindustria avanzada, parques industriales y manufactura de alto valor, así como apoyo a PYMEs tecnológicas, proyectos verdes e inversión en irrigación y logística. Sectores como turismo, manufactura con componente tecnológico y servicios especializados pueden recibir estos incentivos, asegurando que el crecimiento exportador se traduzca en un desarrollo más amplio y sostenible para la economía nacional.
La infraestructura logística, incluyendo el puerto de Chancay, permite optimizar la cadena de exportación y abrir nuevos mercados, asegurando que el impulso de las ventas al exterior se traduzca también en innovación, empleo y desarrollo económico sostenible.
Perú, por tanto, celebra cifras históricas en exportaciones y se encuentra en un momento crítico para capitalizar su potencial y transformar el auge comercial en un crecimiento económico integral que beneficie a todos los sectores productivos.

Saturday, October 26, 2024

 


Entrevista en Radio Nacional: La Voz del Consumidor acerca del APEC 2024


En la presente entrvista describo algunos de los beneficios que traé este APEC 2024 en Lima Perú a favor de nuestro país.







APEC 2024: Programa Asia Pacifico 2024, TV Perú, Canal 7

Estos nuevos conceptos de nearshoring and friendshoring están cambiando el comercio global. En ese marco, el Perú debe adaptarse. Los invito a ver está entrevista que me hacen en el canal 7 a propóstito del APEC 2024.






 

Sunday, September 1, 2024

El crecimiento económico requiere acelerar las inversiones


 


En el Perú hay mucha inversión paralizada o avanza muy lento como proyectos de irrigación, proyectos de infraestructura vial, proyectos mineros, etc. Es obligatorio acelerar y destrabar todos estos proyectos para recién contar con un alto crecimiento económico, empleo formal, servicios públicos, y bienestar social. Combatir la corrupción es parte de esa aceleración!  


Política al servicio del interés personal: cómo la corrupción destruye la institucionalidad en el Perú

  El Perú enfrenta una vez más un problema estructural que mina sus fundamentos económicos y sociales: la utilización de la política para f...